23 Octubre 2019 RAMSÉS. PLACER LÍQUIDO. PLACER SÓLIDO. Sunday Dandy RAMSÉS. PLACER LÍQUIDO. PLACER SÓLIDO.

Lo bueno de tener un amigo escritor no es solo que pueda dedicarte siempre sus libros, tampoco que puedas verte reflejado en algún pasaje concreto o en algunas actitudes de un personaje en particular sino que sus libros, todos los capítulos o sólo algunos detalles, puedes comentarlos siempre con él. Me había leído su primera novela hacía un tiempo pero todavía no había podido empezar la segunda. Aquel fin de semana había cancelado todas mis citas, incluso un trabajo que tenía pendiente, aquel fin de semana, sí, sería sólo para aquella novela y para mí. Empecé veloz, me atrapó rápidamente, sus personajes, su ritmo, la intriga… No había resquicio alguno para el descanso, no había pausa, no había posibilidad de dejar a un lado aquella trama, quería continuar, quería llegar al final y, al mismo tiempo, que nunca se acabara, quería ser uno de aquellos personajes, sentir como ellos, vivir, pensar, respirar, comer, beber como uno de ellos.

Cuando llegué a la última página me quedé pensativo como siempre me sucedía cuando leía sus novelas. Me asaltaron numerosas preguntas, pero hubo una que casi me atormentaba. Quería asimilar primero el texto. Después hablaría con él. Pero antes… Antes debía resolver aquella cuestión tan acuciante. Le escribí: Me ha encantado la novela. Enhorabuena, una vez más. Sé que estás esperando mi llamada, pero antes quiero reflexionar sobre distintos aspectos para poder así comentar con más fundamento. No obstante, te escribo también para que me resuelvas una duda. Ese Tom Collins que beben continuamente tus personajes… ¿Dónde puedo encontrar el mejor Tom Collins de todo Madrid? Tardó, eso sí, en contestar, aunque no tanto como para que no pudiera hacer una reserva para ese mismo día. Muchas gracias. Me alegro de que te haya gustado. Cuando quieras me llamas y lo comentamos, por supuesto. Respecto a tu pregunta, lo tengo clarísimo: Ramses. No sólo encontrarás el mejor Tom Collins de todo Madrid, sino la mejor coctelería de restaurante de toda la capital, o el restaurante con la mejor coctelería de todo Madrid o, si quieres, la carta de restaurante y de cócteles más sobresaliente en su conjunto, como fusión perfecta de gastronomía y coctelería.

Todos aquellos que os hayáis obsesionado con algún libro, con algún personaje literario, incluso con algún pasaje o frase de una novela, sabéis lo fácil que es también hacerlo con un objeto, con una ciudad, o con un rincón, con algo que aparece mencionado en sus páginas y que adquiere repentinamente, casi sin quererlo, la categoría de icono. Por ese motivo, tal y como entré en el restaurante, después de haberme conducido a través de una elegante escalera en espiral y de una serie de mesas dispuestas e iluminadas para el romance, con unas vistas nocturnas repletas de pequeñas luces que centelleaban a través de la lluvia, tomé asiento y pedí mi Tom Collins. Fresco, luminoso, en parte lleno de misterio -debido a la novela de mi amigo-, en parte clarividente, casi místico. Definitivamente, había dejado que se abrieran las puertas de la percepción. Tune in.

Ensalada de bogavante con crujiente de lino. Excelente y refrescante combinación de una ensalada tibia y sensual, llena de matices y texturas.

Almejas en salsa verde. Un clásico que nunca desentona, en ninguna carta, en ningún momento o circunstancia. Siempre que estén bien hechas. Y estas lo están.

Pato en dos texturas. Llegamos al elemento principal con un plato exuberante no solo en apariencia sino también en sus tonalidades de sabor. Denso y terso, untuoso y ligero, salado, dulce, aromático. Un plato que lo es todo. Un bocado excelente, necesario, una oda al campo y a la imaginación y a los sabores que nos elevan por encima de la excelencia. ¿Digno de estrella?, me pregunté a mí mismo simulando estar con el Comisario. Sí, digno de ella y mucho más.

Tarta de queso con helado de queso y crujiente de queso. A estas alturas no es un secreto para nadie que la tarta de queso no está entre mis postres de referencia pero una vez abiertas las puertas de la percepción y, por lo tanto, receptivo a nuevas experiencias, acepto y apruebo y considero calificar como sobresaliente aquel dulce que va más allá de una tarta de queso -de por sí óptima-, y que combina a la perfección con un helado de queso y un crujiente de queso, que aportan más textura, más sabor y, por lo tanto, más goce y placer en un postre a priori no-postre.

Aún no había terminado de leer el mensaje que me había enviado mi amigo con los must de Ramses, cuando el bartender amablemente me ofreció un Espresso Martini que él mismo invitaba a tomar con tequila. Acepté inmediatamente al tiempo que leía en aquel mensaje: Espresso Martini. Sí, si algún día encuentran que la coctelería es motivo suficiente para acudir de nuevo a un restaurante, es que han encontrado el paraíso. Patrón tequila Silver, Patrón café XO, sirope de vainilla, café espresso. Equilibrio, personalidad y pasión. Los tres ingredientes de un cocktail perfecto al cual le sumamos una elegante presentación –comme il faut– convirtiéndolo en una obra de arte.

Por si no era suficiente, terminé con un kirsch royal. Elegante y sensual a partes iguales con ese balance perfecto de sabores. Concluí: un maestro coctelero inigualable.

Aún no había terminado de degustar mi kirsch royal y rápidamente tomé el móvil para escribir a mi amigo. Eran momentos de una dulzura y un placer inenarrables, así que traté de contener mi sobre excitación y escribirle de la manera más neutra posible.

.- Todo un acierto. Muchísimas gracias por la recomendación. Volveré, sin duda.

.- Lo sabía. Sabía que te encantaría. Cuando vuelvas a Ramses me avisas.

.- Volveré. Y volveré también a leerte.

.- Acompañado de un Tom Collins, ya sabes.

Plaza de la Independencia, 4

28001 Madrid

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